dimanche 20 juin 2010
Judías.
Lo que nos pasa a ti y a mi con las tonterías, es algo parecido a lo que les pasa a la demás humanidad con las mentiras: se díce una, y lugo otra, y otra más para tapar esas dos... y al final se hace todo una bola.
Y la hemos liado: una gran bola de tonterías que contamina nuestro mar a base de bien. Es así como una droga... ¿me explico?
Voy a hecharte de menos esta tarde, pero mañana tendré una buea dosis nocturna de tí. ¡Arrrrrggg!
Lidiaa:
Acepto tu teoría de la bola de tonterías. Ahora sólo nos falta hacer aquella lista, guardarla en algún lugar de el qual no pueda salir si nosotras no queremos, y el día de San Juan la quemaremos al lado de nuestro mar en el cámping-paraíso. Lejos, muy lejos de donde plantemos las semillas. Te quiero.
Judit:
Sembraremos las judías mágicas. Quemaremos nuestra lista de prohibidos para que se haga realidad. Veremos los fuegos artificiales sobre el mar y en el cielo juntas. Encenderemos un petardo por cada una de nuestras penas, diciéndolas en voz alta y dejando que el pum que acaba con la vida del petardo, acabe también con la vida de nuestras penas. Subiremos a mi mágica torre y te enseñaré dónde está escrito JUDIT Y BEÑAT 4EVER, escrito por él. Veremos amanecer desde la playa, viendo cómo sale el sol desde nuestro mar. E iremos a visitar cada día nuestras judías, y las estiraremos un poquito para que crezcan más rápido: las regaremos con JB y las abonaremos con mucho chocolate para que cuando crezcan, nuestro viaje sea más dulce.
¿Sabes? Seremos muy felices. Pero creo que también habrá el típico momento melancólico, y lloraremos. Aunque eso no me preocupa porque llorar contigo no duele tanto. Te quiero mucho.
mercredi 16 juin 2010
El reino de los sueños.
La puerta está abierta. Con el primer paso puedo notar el olor a rosas, las mismas que se retorcían decorando la entrada. Un pequeño camino me lleva hasta el pie de las escaleras. Subo con delicadeza, poniendo mi mano derecha sobre la baranda y la otra agarrándome el vestido.
La puerta principal impresiona el doble teniéndola tan cerca. El pomo está situado en el centro, a un par de metros sobre mi cabeza. No llego, es imposible. Doy un par de toques con los nudillos. Se abre cuidadosamente. Miro hacia arriba, pero no hay nadie. Imaginaba que el dueño de aquel palacio sería alto. Es incluso más pequeño que yo, va trajeado y tiene pinta de mayordomo. Tiene una enorme sonrisa, pero no me ha dicho ni hola, ¿es mudo?
- ¡Hola! – digo entusiasmada.
- ¡Shhhhhht! – me ordena. – No grite tanto. – dice susurrando.
- ¿Qué pasa?
- Nuestro príncipe está durmiendo.
- ¿Vuestro príncipe?
- He dicho nuestro. También es suyo.
- ¿Mío? Yo no tengo príncipe.
- Usted no ha venido nunca aquí, ¿verdad?
- No…
Estoy en un recibidor enorme. El suelo brilla y las baldosas son de colores. Detrás del pequeño mayordomo hay tres puertas. Una esta entreabierta y dos mujeres de la medida del hombrecito que mantiene una conversación conmigo, cuchichean. “¿Es ella?” “Seguro que sí, es hermosa.”, dicen. Se dan cuenta de que las miro y se van corriendo. Me hago la longui y sigo hablando con el mayordomo.
- Creemos que nuestro príncipe quiere verla. Pero ahora está soñando y no podemos molestarle. Acompáñeme a la sala de invitados. Allí le serviremos un poco de te, - me explica mientras le sigo. - si le apetece.
El sofá rojo de la sala es proporcional a la puerta de entrada. “El príncipe debe ser un gigante,” pienso.
Pasan más de dos horas y el supuesto príncipe no aparece. No hay nadie en la sala. “¿Y si está durmiendo en la punta de la más alta torre?”. Me escapo. Tengo que encontrarlo. Abro una puerta, dos, tres. El mayordomo casi me ve. Me está buscando. Abro una cuarta: unas escaleras en forma de caracol se alzan hasta un final que no consigo ver. Cierro la puerta con cuidado y subo. Me mareo un poco con tanta espiral, pero al llegar arriba, la luz de una ventana me despeja. Estoy a punto de llamar a la puerta con los nudillos, pero si está durmiendo, mejor no despertarle. La abro cuidadosamente. Para ser la habitación de “nuestro príncipe”, no es demasiado grande. Busco con la mirada una cama. La encuentro. Me acerco de puntillas. Tiene un tamaño normal, como el mío. Bueno, quizá un poco más alto. Tiene el pelo negro como yo, pero sus rizos son reales. “Quería verme. ¿Lo despierto? No, será mejor que lo deje soñar”, me levanto, le doy un beso suave en la mejilla y me voy.
El mayordomo me encuentra al bajar todas las escaleras.
- Señorita, ¿se puede saber dónde ha estado?
- He ido a visitar al príncipe.
- ¿Lo ha despertado? – dice preocupado.
- ¡Pero qué majarerías dices! Claro que no.
- Entonces, ¿a qué ha ido?
- Eso no importa. Me marcho.
- Pero nuestro príncipe quiere verla. Seguro que ya está en la última fase del sueño y no tardará en despertarse. Sígame. ¿Quiere más te?
- No, no quiero más te. Quiero que le digas que lo mejor será que nos veamos en sueños, que piense en mí cuando se vaya a dormir.
- Pero, ¿no quiere quedarse?
Miro a mi alrededor. Es todo tan bonito. Un palacio de ensueño, pero…
- No, no puedo quedarme.
- ¿Por qué? ¡Aquí encontrará todo lo que siempre ha soñado!
- No me convencerás. Me encanta soñar, pero me encanta porque al mundo real le faltan cosas de este reino. ¡Pero es mejor que no las tenga! De lo contrario, soñar perdería toda su magia.
Dedicado a mi Lidia y a mi Jan. Pongo el posesivo delante porque os siento míos. Al igual que soy vuestra cada vez que me hacéis soñar.
lundi 14 juin 2010
París.
Hoy me pasa lo mismo que a ti. Sólo me viene a la cabeza una imagen: cinco chicas en una calle soleada. Entre los edificios se alza algo hasta los 330metros. Corremos. Competimos por ver quien llega antes a tocarla. El resultado no importa, porque después de la primera, irá la segunda y después la tercera, hasta la quinta. Todas estamos allí. El color rosa de las camisetas resalta sobre nuestra piel morena. Las gafas nos devuelven el glamour que habíamos perdido durante todo el año por culpa de la nostalgia. En ese momento no existe nada más que dos palabras con un apostrofo enmedio.
Te quiero.
"¿Por qué tanta gente vive en el pasado? No era mejor ser joven antes. Debes crear tus propios iconos, tu propia manera de vivir. La nostalgia no tiene nada de glamour. Si tuviera que decirte algo, diría: vive tú vida... ahora."
dimanche 13 juin 2010
To' tiraás en She.
samedi 12 juin 2010
Sin cita previa.
¿Cuándo? Después de San Juan, a principios de Julio.
¿Dónde? En el mar, está claro. Tú y yo solas en el mar durante todo un día, ¿te imaginas? Además de incógnito. Las dos juntas tumbadas en la arena diciendo frases bonitas, haciendo fotos de las nuestras, cantando las canciones que se oyen desde nuestro mar, hablando sobre París, recordando momentos, diciendo tonterías y un largo etc.
¿Sabes? Jamás imaginé una amiga como tú.
mardi 8 juin 2010
Alicia en el País de las Maravillas.
- En este mundo, puede ser, pero en mi mundo los libros tendrían puros dibujos.
- Tu mundo, ¡mh! ¡Qué tontería! Sigamos.
- ¿Tontería? ¡Eso! Tonterías, Diana. Si yo hiciera mi mundo, todo sería un disparate. Porque todo sería lo que no es. Y entonces al revés, lo que es no sería. Y lo que no podría ser, sí sería. ¿Entiendes?
- Miau.... Ver más
- En mi mundo tú no dirías “miau”, dirías: sí niña Alicia.
- Miau.
- Nada de “miau”. Tú serias una personita como todas las gentes. Mira, en mi mundo los gatitos lucirán muy lindos vestiditos, usarán sombrero y zapatitos. En mi país de ilusión. Y las flores jugarán conmigo en las cantinas, cantaran y charlaran cualniña en el mundo de mi propia creación. Sin temores vivirán los pájaros cantores y serán más lindos sus colores. En mi país de ilusión el riachuelo me podría contar del mundo aquél que siempre he de buscar. Quien pudiera algún día vivir las maravillas que soñé feliz.
Y las dulces margaritas solo piensan en dormir.
dimanche 6 juin 2010
Una noche de tantas.
Reacciono. ¿Pero qué estoy diciendo? ¿Un gato cantando? Debo haber tenido uno de esos sueños ligeros. Esos sueños que parece que sueñas despierta pero que al cabo del rato se convierte en un sueño de noche. Un gato que canta. ¡Menuda tontería! Dejo de pensar, dejando la mente en blanco. El gato canta, no era una ilusión. Tengo ganas de salir por la ventana y sentarme en el tejado, como él. Y cantar. Cantar enamorada.
Estoy muy cansada. Mis ojos se cierran solos, pero sigo consciente, atenta a la suave voz del gato. Imagino que voy caminando por el tejado, buscándolo. Hay una viga mal colocada y me tropiezo. Me da un espasmo. He vuelto a despertarme.
Ya casi estoy a punto de quedarme dormida cuando recuerdo que ya no me quedan más jokers. Que si fuese un gato, ya habría gastado mis siete vidas. Que he desojado todas las margaritas que se han cruzado en mi camino. Que ya no caen más estrellas para pedirles deseos.
Menuda noche más estresada. Quiero dormir y punto, joder. Me doy media vuelta y vuelvo a cerrar los ojos. Apareces detrás de mis párpados. Por fin, creí que nunca vendrías. Me das la mano y me ayudas a saltar al mundo de los sueños, como acostumbras a hacer todas las noches.
Esta noche te ha costado más venir a buscarme. ¿Por qué?
jeudi 3 juin 2010
Es la hora del té.
- ¿Qué hora es?
- No lo sé.
- ¿Hemos perdido la noción del tiempo?
- Sí. ¿Quieres más té?
- ¿Ya es hora?
- Claro.
- Pues sí, ponme un poco. Gracias.
- ¡Ah! Feliz no cumpleaños.
- Igualmente.
mercredi 2 juin 2010
Pequeñas tonterías.
29 de Marzo del 2009.
- ¿Ves cómo la luz del sol se hunde en el mar, allí, en el infinito?
- Sí. Es precioso, ¿verdad?
- ¿Precioso? ¿Ésto te parece precioso? Tú no sabes lo que es realmente precioso.
- Sí que lo sé. Tú eres más bonita que un atardecer.
Hoy, un beso díce algo más.
18/09/09.
Se me juntan demasiadas cosas.
Mañana ya no estarán tan juntas, ya lo verás.
Ojalá.
Cuanto antes anochezca, más cerca estaré de descontar un día más para volver a abrazarte.
(SUMMERLOVE)
4/10/09
te tengo qe cntaar.. pff
slo dime si o no?
sii!
sii qe ilusioon puff
07/10/09 nosotras & nuestos coj-llareh
06/11/09. Lidiaa.
Sabes qué¿? Hoy no me imaginaría una vida sin tí. Sin nadie que me haga reír, que me levante cuando me ve en el suelo, que me pida que la acompañe al futbol y nos tiremos hasta las tantas hablando de las novedades, o de lo de siempre, alguien con quién poder tirarme toda la vida y saber que no habrá ni un solo minuto triste o aburrido. Porque las sépias y los calamares son lo mejor de todo el marMediterráneo:)
TE QUIEROU.
Calamar Mbl.
En cuanto lleguéis a llinars quiero recibir un sms diciendo donde vais a cenar. Ir pidiendo mientras yo llego, pero guardarme una silla en un sitio privilegiado.
Recibido: 12/12/2009 a las 19:52:37
En el antic cinema. El sitio te lo teniams reservado igualmente xk tniams la esperanza d verte. Estas 2 leopardas te kieren.
Recibido: 12/12/2009 a las 20:26:52
5 de febrero del 2010.
Gracias por hacer que hoy, no me ahogase en ese mar de tonterías. Tu carta ha sido como un salvavidas, lo ha sido siempre. Lo HAS sido siempre.
10/02/2010 20:25
Lidiaa: qué estáis haciendo para cenar¿?
mi padre: Sépia con Calamar.
15 MARZO.
L. Acabo de ver el estad. Gotas de tonterías. Me encanta. Te quiero.
J. :$ Gotita a gotita.♥
15 ABRIL.
L.Tenemos que celebrar que aprobamos Filosofia y Historia. Cuando acabemos el curso, nos escapamos las dos a algun lado. Da igual dónde.
A partir de ahora, se llama Huerto dulce, y vamos a pasar noches enteras to' tiraás al lado del Sauce boxeador ese. Te quiero.
J. Me parece una idea brillante. Tú y yo tenemos que cometer una locura. Ya lo hablaremos.♥ te quiero.
5 MAYO.
L. contaremos las estrellas, perderemos la cabeza, prohibido mirar el reloj, tu te quitas la ropa, yo acabo majareta... Es de una amiga, y me ha encantado.
J. Y a mi tambien me encanta. "Majareta"... creo que esa es la palabra que define nuestra locura-mental-extrema
08/05/2010. Montserrat.
- ¿Sabías que las margaritas se cierran por la noche?
- No, me acabo de enterar.
- Pues yo también.
09/05/2010. Autobús desde Montserrat a Llinars.
Judit: Ahora que puedo dormir, no tengo sueño.
Lidiaa: Pues mira al infinito y sueña despierta.
[Que mirar al infinito no era lo que me hacía soñar. Eras tú, a mi lado.]
10/06/10.
La vida es como navegar por el mar: hay momentos de calma y de tempestad.
Tus manos construyen veleros y sacan a pasear mis sueños que sobre un mar de acuarela saldran a navegar.
Primera.

mardi 1 juin 2010
La cruel tormenta.
Escuchaba cada gota chocar con fuerza contra la ventana. Entraba la luz de la calle, no había bajado la persiana. La cortina se movía a causa del aire que entraba por la rejilla de la ventana abierta.
Sabía que vendría.
Tenía un presentimiento, o quizás eran las ganas.
Las horas pasaban y a ella casi no le quedaban lágrimas. Por suerte, aquella noche sus padres no entraron en la habitación para aseugarse de que todo estaba en orden. De lo contrario hubiesen cerrado la ventana, y ella habría tenido que dar motivos.
Escuchó la respiración profunda de la habitación de delante. Se levantó, descalza. Asomó la cabeza por la ventana, mojándose el pelo y dejando que las gotas le resbalaran desde la frente hasta la barbilla. Dejó la ventana como estaba, agarró la manta de la cama y separó la silla de la mesa del escritorio. Abrió el armario y entre la ropa de invierno sacó una botella de JB. Se envolvió entre la manta y se sentó en la silla, mirando hacia la ventana.
Dio el primer trago.
El cuello empezó a quemarle. El aire empujaba las gotas de agua hacia la habitación. Pronto pudeo distinguir un pequeño charco al pie de la ventana.
Dio el segundo trago.
Los recuerdos se exageraban.
Dio el tercer trago.
Un relámpago cruzó toda la habitación. Sus dilatadas pupilas obligaron a que cerrara los ojos con fuerza. Al abrirlos de nuevo, la ventana se balanceaba ligeramente.
Dio el cuarto trago.
Dejó de tener frío. Apartó un poco la manta y se quedó mirando la casa del vecino. ¿Qué hora devia ser? No lo sabía, pero los vecinos estaban haciendo el amor en las paredes de la habitación. Eso le hizo recordar más cosas...
Dio el quinto trago.
La botella casi estaba vacía. La luz de la casa de enfrente se había apagado, evitando distinguir el infinito con la pared, pues era todo del mismo negro. Aun así, algo se movía detrás de la cortina. Ella lo notaba. La luz de la tormenta dibujó el contorno de la silueta. Ella dejó de creer en lo que veía. Sabía que estaba borracha y que era una ilusión.
Dió el sexto trago. El séptimo. El octavo...
- ¡Basta! - dijo por fin la silueta. Estaba frente a ella, mirándola con los ojos bien abiertos. - ¿Se puede saber qué haces?
Intentó serenarse. Se la quedó mirando. Era una silueta conocida.
- Bebo para olvidar.
- ¿Olvidar el qué?
- Todo.
- Eres estúpida. Olvidarás esta noche, mañana seguirás recordando todo lo que te duele. - dijo suavemente la silueta, dándose cuenta de que sus padres podrían estar escuchando. - ¿Qué bebes?
- JB. Puesta a torturarme...
Quedaban tres tragos. La silueta se quedó mirando el culo de la botella y se lo terminó.
- Puestos a que mañana no recordaremos esto, dame la mano y saltemos por la ventana. Sé que está lloviendo, pero son más de las doce y si no lo hacemos hoy, tampoco lo haremos mañana.
Lidia y Judit saltaron. De repenta había dejado de llover. Estaba todo empapado, pero las estrellas esperaban un poco de viento para dejarse ver entre las nubes.
Para ti, porque siempre tienes algo que contestarme y te unes a mis locuras.
Para ti, porque tú eres la primera en la que pienso después de planear una locura.
Lidiaa.
jeudi 27 mai 2010
Esa sensación.
Me he despertado y he pensado en el largo día que me esperaba. Mientras desayunaba he hecho un repaso del día anterior, siempre lo hago. He sonreído al recordar algunos momentos, y me he preguntado como les habrá ido a alguns amigs. He sentido aquella sensación. He recogido el desayuno, he ordenado mi habitación/leonera y me he conectado. He visto una publicación en mi muro, he hablado con una gran amiga. He sentido aquella sensación. Me he despedido, he llamado a otra gran amiga. Le he dicho que nos veríamos más tarde, le ha hecho una ilusión impresionante. He sentido aquella sensación. Me he duchado, arreglado y me he ido. All llegar a aquél sitio, he sentido aquella sensación. He vuelto a casa, he comido y ahora estoy escribiendo esto, sintiendo aquella sensación otra vez, cuando tendría que estar haciendo un trabajo y un dossier de historia.
- ¿Cuál es esa sensación?
- La de AMISTAD.
http://www.fotolog.com/ifeelgoodtonight/27268143
Suena el despertador. Otra vez es miércoles. O martes. O jueves. No lo sé, mi consciente todavía duerme. Diez minutos más, y al final se me hace tarde. Pongo los pies sobre el frío suelo y camino hacia el lavabo. Tengo el pelo despeinado, los ojos achinados y los labios inflados. Casi no me reconozco ante el espejo. De repente me miro de arriba a bajo. Llevo puesto unos pantalones cortos a rallas. Esa sensación. Me meto en la ducha. Abro el champú. Esa sensación. Me escurro el pelo con las manos y me envuelvo entre una toalla azul. Esa sensación. Abro el armario y veo una camiseta de tirantes negra, con dibujos verdes y lilas. Esa sensación. Pero no me la pongo, busco algo más normal, algo para ir al instituto. Me visto con lo primero que pillo. Me dirijo a la cocina a desayunar. Abro la nevera. Hay yogurt de kiwi. Esa sensación. Prefiero uno de plátano. Al acabar meto la cucharilla en el lavavajillas y el envase en la bolsa de los plásticos. Miro la hora: las ocho menos cuarto. Agarro el bocadillo con fuerza y derrapo por el pasillo hasta llegar a mi habitación. Me preparo la mochila. Meto la mano en mi joyero y cojo un anillo. No tiene color, pero tiene todos los colores. Esa sensación. Me he equivocado. Vuelvo a meter la mano y saco uno de coco, negro. Me pongo unas sandálias negras. Esa sensación. Me cuelgo la mochila de la espalda y salgo con prisas. Hay un Calamar esperándome en la puerta. Esa sensación. Subo con ella hasta que suena una de las melodías que compuso Beethoven para Elise. Me meto en mi pasillo y entro en clase. Monotonía. Gritos. Risas. Quejas. Sorpresas. Comentarios. Esa sensación. Hace calor. Esa sensación. Me quedo empanada. Esa sensación. Vuelve a sonar el timbre. Más clases. La hora del patio. Hago una visita al pasillo de tercero, para sonreír un rato. Esa sensación. Dejo que pase media hora para volver a la rutina. Estudiar y más estudiar. El sol entra por la ventana. Por fin la una y media. Bajo rápido. El sol me alumbra la cara. Esa sensación. Saludo a mi hermana y a mi madre. Llega mi padre. Me conecto al Facebook. Esa sensación. Hago la cama, recojo la habitación. Vuelvo al instituto. Me paso la hora de Castellano empanada y escribiendo. Esa sensación. Suena el timbre. Julieta me espera y vamos juntas a Tecnología. Deja la agenda abierta sobre la mesa. El día 22 está cerca. Esa sensación. Llego a casa. Estoy cansada.
Pero como siempre, una voz escrita, me anima en cualquier situación. La que elimina esa sensación de mis noches.
Mis noches no son para ti.
Olvídalo.
mardi 25 mai 2010
JB♥

- Muérete, gracias.
- ¿Como puedes desearle a una persona la muerte? Qué cruel.
- No se la deseo, se lo ordeno. Yo soy la que manda, ¿recuerdas?
- No me había olvidado, pero es cruel. Aunque en esta vida hay que serlo. Echémosle veneno al te. Él tambén está loco, seguro que se sienta con nosotras en la mesa y canta su último feliz no cumpleaños. O sino podemos ordenar: ¡que le corten la cabeza! O echárselo a nuestro querido Galimatazo, para que juegue un ratito con él, su último juego. ¿Y si lo echamos a patadas de nuestro País de las Maravillas? Pocos sobreviven en el mundo real, será una muerte lenta y dolorosa, ya lo verás.
(Se oye una risa malvada que te pone los pelos de punta.)
jeudi 20 mai 2010
Whisky Canadiense.
Estaba completamente enamorado de ella. Su forma de correr de un lado a otro de la barra, lo volvía loco. Su inquietud mientras llenaba una cerveza dejándola al punto exacto de espuma, lo perdía. Su mirada perdida mientras secaba los vasos de tubo, lo desconcertaba. Sus piernas, dignas de una princesa. Pelo negro como el carbón. Labios rojizos.
- Aquí tiene.
- ¿Es canadiense?
- No.
Se mojó un poco los labios.
- Sí, lo es. – rectificó él. – He pedido un Whiskey normal, un americano.
- Eh… sí, perdone. Me habré confundido.
Por primera vez la notó nerviosa, no estresada. Escondía algo. Esa mirada de inseguridad no la había visto otras noches.
Era un bar de copas pequeño, con música de ambiente y cuatro borrachos intentando ahogar sus penas. Él nunca había sido así, incluso sabía que aquel sitio no era para él. Pero ella…
- Ya está. Esto sí que es Whiskey americano. Perdóneme por el error, es tarde y ya no sé ni lo que sirvo. - Apoyó el codo en la barra y suspiró. – Tampoco hay demasiada gente porque es lunes. Tenía que haber visto cómo estaba esto ayer. Cerramos tardísimo y esta mañana…
Se dio cuenta de que se había sentado en un taburete que había en el interior de la barra y que estaba contándole su vida a un desconocido. Ni siquiera acabó la frase. Se levantó.
- ¡Hermosura! ¡Sírvenos dos cervezas bien frías a mi amigo y a mí!
El hombre de la camisa blanca que se sentaba en la esquina de la barra, la miraba. La miraba como siempre, enamorado. Pero su corazón se había acelerado, jamás había mantenido una conversación con ella. Ahora sonreía, esperando a que volviera a sentarse en el taburete después de servir las cervezas.
Pero no lo hizo. Es cierto que no tenía muchos clientes, pero no paraba quieta. Limpiaba vasos, los secaba, los guardaba, colocaba bien las botellas, limpiaba los estantes. Parecía que hacía lo posible para no volver a sentarse en aquel taburete.
El chico acabó desanimándose. Dejó el dinero sobre la barra, no se molestó en llamarla, no quería molestar. Se sintió observado al cruzar la puerta, pues ella lo estaba mirando.
Y pasaron días, semanas. Alguna que otra noche, volvía a dejarse caer por aquel bar. Y pedía lo de siempre, un Whiskey americano. Ella le servía uno canadiense, pero él ya no se molestaba en quejarse. No había vuelto a ver su mirada. No le había vuelto a dirigir ninguna desde aquél lunes.
Pero una noche se armó de valor. Aquél día hablaría con ella. No aguantaba más. Necesitaba conocerla. Llevaba muchas noches sin soñar por la falta de su mirar.
- Perdona, ¿me sirves un Whiskey?
Sin mirarle a los ojos pero haciendo un gesto conforme lo había oído se acercó a la estantería y cogió la botella de Whisky canadiense. Él se hizo el despistado, y cuando se lo sirvió, le preguntó:
- ¿Es canadiense?
- No.
Se mojó un poco los labios.
- Sí, lo es. – rectificó él. – ¿Por qué siempre me miente?
- Lo siento. Me habré vuelto a equivocar.
La chica se disponía a llevarse el vaso cuando él la agarró de la mano. De un golpe seco se miraron a los ojos.
- Estoy un poco mareada.
- Quizá es el ambiente. Hay muchísimo humo.
- No, no es eso. Es que mirando tus ojos me he olvidado de respirar.
No podía creerse lo que estaba oyendo. La mujer de sus sueños también se había fijado en él. Se puso rojo y queriendo romper el momento de tensión soltó:
- ¿Qué te pasó aquél lunes?
- Que me puse nerviosa. – apartó la mirada, avergonzada.
- Y ¿por qué siempre me sirves Whisky canadiense y después me lo niegas?
- Por que es más suave. Estoy harta de mantener conversaciones con borrachos. Así son todas mis noches: “¡Guapa! ¡Una cerveza bien fresquita, no me la calientes por el camino! ¡Lo que te haría yo…! ¡Qué guapa eres, coño!”. Odio que me traten así, es tan vulgar… Y no sé, pensé que tú… Por eso siempre te servía otro whisky, para que me hablaras, soy muy vergonzosa. Además, mi jefe no me deja mantener conversaciones con los clientes. Dice que debo ser discreta. Lo siento.
- ¡Pues menudo gilipollas!
- Sí. Pero es lo que hay. Y cada día, al llegar la noche, tenía la esperanza de verte. Cuando no venías, la noche pasaba lenta. Y cuándo venías, más lenta todavía: quería hablarte pero no sabía cómo.
- Yo venía por ti.
- ¿Cómo has tenido tanta paciencia?
- Porque llevo desde el primer día, fijándome en una cosa que tienes aquí en la comisura del labio.
Ella, inocente, se tapó la boca.
- ¿Qué tengo?
Él le apartó la mano y le rozó el labio inferior con la yema del pulgar.
- ¿Ya? – preguntó ella.
- No, espera.
Se acercó a ella y la besó.
Dedicado a mi Lidia, porque llevo todo el santo día pensando en ella.
Me encanta el texto. Me encanta el Whisky. Me encantas tú:)

Vete y no vuelvas. Estás molestando, como desde que se fue el verano.
Antes los olvidamos, antes vuelven a molestar. ¿Sabes? Creo que lo mejor será aprender a vivir con ello, en lugar de intentar olvidarlo. O puede que no.
jeudi 13 mai 2010
Muchedad.
¿Sabes? La Poquedad no sirve para nada. A ésta sí que hay que abandonarla en un rincón (y atarla con cadenas, que no quiero que vuelva).
mardi 11 mai 2010
3 de ♥'s.
El tercer jugador sale de su rincón, coge al Sombrerero y lo pone dentro de su sombrero, lo tira por la ventana y te mira fijamente.
Odia perder.
Te alarga la mano. ¿Quieres bailar? Sí, si quieres....
Tú con un vestido largo, rojo y perfecto y el tercer jugador con una americana y una camisa blanca sin corbata.
Despiertas en otra habitación, huele a zumo de naranja, las sábanas son tan finas...
Tranquila, es sábado, no vas al instituto hoy.
¿Todo ha sido un sueño? -te preguntas.
El tercer jugador te espera.
No puedo, me ahogo.
Dejo de mirarte.
Miro al suelo por un instante y vuelvo a intentarlo.
Te miro.
lundi 3 mai 2010
Arreglos temporales.
Adiós primera mitad de Noviembre y últimos 15 días de Octubre.
Adiós a las dichas: Pel maig cada dia un raig.
Estáis eliminados. Para siempre.
No queremos lluvia, queremos sol.
Que nuestro mar ya está lleno, no necesita más agua.
Necesita sol y verano, joder.
jeudi 22 avril 2010
Tan sólo es otra tontería más. (22/04/10)
Hoy es 22 de mayo. Cualquier otro pensaría, ¿y qué? Tan sólo es un día más de este asqueroso mes. Pero para ti y para mi, hoy es especial. Hoy hace 6 meses que nos casamos en Sant Fost de Capcentelles, yo llevaba una bata rosa y tú ibas de niña pija. Si te soy sincera, el día de hoy no es importante para mi por lo que pasó hace 6 meses, sino por el habernos conocido hace años. Por el compartir tantos momentos. Por los que nos quedan por compartir.
Durante estos 6 meses me has regalado miles de cosas. Canciones, sonrisas, momentos, comentarios, ilusiones. Y también me has hecho regalos materiales, como una concha de mar, una rosa por Sant Jordi, cartas,… Ya ha llegado la hora de que te regale yo algo, ¿no? Pues aquí lo tienes. Aunque te advierto que no es un regalo para siempre, es un préstamo. Si, es un collar. Y te preguntarás, ¿por qué? Pues te contaré la historia.
Este collar me lo regaló mi tía Tronca de Barcelona hace tiempo. Si te soy sincera, me encanta, pero no me lo he puesto nunca. No he encontrado el momento. Pero ahora le he encontrado uso. Mi tía ha luchado siempre por lo que ha querido, hiendo en contra de todo y de todos cuando ha hecho falta. No se ha rendido, aunque su familia le intentara cambiar esas ideas revolucionarias que tenía en la cabeza, aunque se fuera ella sola a Londres con lo puesto para aprender “el idioma del futuro”. Incluso ahora sigue luchando día a día por lo que quiere.
Sé que a ti esto te da un poco igual, pero espero que entiendas que yo te dejo este collar para que siempre que lo lleves puesto o lo mires recuerdes que un 22 de mayo la Lidia te lo regaló, diciéndote una frase que le dijo alguien muy especial. NUNCA TE DES POR VENCIDA.
mercredi 21 avril 2010
La última estúpida vez.
- No voy a olvidarte nunca. – dijiste con una enorme sonrisa.
Me hubiese gustado creerte.
- Yo tampoco. – no podía ser más sincera.
Te abracé como si fuese la última vez. Me diste un beso en la frente y tu mano se deslizó hasta agarrar fuertemente la mía, como si fuese la última vez. Me miraste y me guiñaste el ojo, por última vez. Me acariciaste la mejilla. Me pareció notar en tu mirada que tú también sabías que sería la última vez. Volviste a abrazarme. Algo frío rozó nuestras mejillas. Me separé: estabas llorando. Jamás hubiese imaginado que llorarías por mí. Quería creer que eran lágrimas de cocodrilo, que llorabas por quedar bien. Todos los hombres sois iguales: primero lloran y luego apuñalan por la espalda. Estaba harta de ello.
- Te quiero. – me mentiste.
- Yo también.
Desgraciadamente, mis palabras eran ciertas. Estoy segura de que si hubieses sido un hombre de madera, te hubiese crecido la nariz. No me querías, no podías quererme. Eras demasiado perfecto, una tapadera que escondía un simple hombre con corazón de hombre, insensible, como todos. Romántico, entrañable, loco, gracioso, divertido, soñador. Perfectamente imposible.
- Debo irme. – dije, cortando el “precioso momento de cuento de hadas y finales felices”.
- No quiero que te vayas.
Me podía haber reído en tu cara, pero no lo hice. Por desgracia, esa última frase me tocó. Y perdí la cabeza. Te miré a los ojos y te besé. El primer beso y el último. Tu cara desconcertada, hoy en día, hubiese sido para darte un tortazo. ¿Enserio no te lo esperabas? Yo sí que tengo sentimientos.
Me giré, abrí la puerta del coche y me senté frente al volante. Me até el cinturón y me puse las gafas de sol. Ahora era yo la que lloraba, no quería que me vieses, me sentía estúpida. La puerta se cerró con un golpe seco. Bajé la ventanilla y te acercaste a la puerta.
- Buen viaje. – y volviste a acariciarme la mejilla con el pulgar, secándome una lágrima.
- Gracias. Adiós.
Y pisé el acelerador. Podía ver cómo te hacías pequeño por el retrovisor.
Mi coche ya no olía a su ambientador, olía a noches de verano, a escapadas a la playa. Mi mirada se distrajo durante un segundo mirando por el retrovisor interior: la manta de cuadros todavía permanecía arrugada en los asientos de atrás. Ella también se acordaba del frío de todas las noches y del aire de la playa.
Casi no veía la carretera. El sol me venía de cara y las lágrimas me nublaban la vista. Paré en un rincón. Respiré hondo, me sequé los ojos. Estuve a punto de darle al botón de la radio, pero sabía que el azar de sus canciones serían las que más me dolerían. Introduje un disco en el reproductor, el primero que pillé, sin mirarlo. Empezó a sonar la primera canción. Era el disco de Estopa. Al menos las canciones tenían ritmo y podían animarme un poco.
Mentira, no podían.
Sólo el tiempo y el frío del crudo invierno se llevarían los recuerdos del verano. O no.
Para su Prifri Irene.
mardi 13 avril 2010
Un beso a la luna.
Tenemos que celebrar que aprobamos Filosofía y Historia. Estoy pensando en un día de Junio, después de que ya haya pasado todo el infierno llamado estudio. Me parece genial la idea de ir a mi campo dulce (que por lo visto, podría llamarse Huerto dulce [...] xd) a pasar una de nuestras tantas noches de verano que nos quedarán. Te quiero.
Y al de la izquierda, un beso a la luna por haber sido un X-love, por lo que te hizo sentir y por ti, por haberlo superado.
samedi 27 mars 2010
SemanaSanta.
Hola, my Lady. En estos días estarás a tres metros
sobre el cielo y nos observarás desde allí arriba.
Yo te echaré de menos, porque eres mi día a día,
pero seré feliz al verte volar tan alto.
El otro día me ayudaste a elevarme allí
donde se está tan bien y te alegraste
por todas las tonterías que salían de mi
boca. Seguiré tu consejo, y me dejaré
llevar entre las nubes de algodón. Y si bajo,
serás tú la que me empujarás otra vez...
Te quiero y
disfruta, sólo disfruta♥
NADIE COMO TÚ♥
mercredi 3 mars 2010
(JB).
Ha pasado tanto tiempo desde el último verano que ya casi no recuerdo que te había olvidado.
