«Vaya dos tontas llamándose Sépia&Calamar, vaya tontería más importante♥»

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mercredi 27 octobre 2010

Suenan las campanas.

Suenan las campanas.

- Buenos días, vecina. Ui, ¿las campanas a esta hora?
- Me parece que hoy enterraban a la niña del 2º B, ¿cómo se llamaba?
- Ay, no sé. Era un nombre raro. De otro país creo...
- Sí, me parece que era algo francés. Bueno, me voy que llego tarde.
- Adiós.




Suenan las campanas.

- Ponme una de cuarto.
- Mira, ahora tocan a muerto.
- Creo que es por la niña aquella morena, la que siempre iba de la mano de aquél chico tan guapo.
- Sí, Lisette creo que se llamaba. Pobrecilla...
- Era tan joven... Bueno, y ponme un redondo también.
- Toma, el cambio. Gracias.
- Adiós.




Suenan las campanas.

- ¿Y Michele?
- No ha llegado todavía.
- A estas horas, no creo que llegue.
- Puede que...
- Espero que no. Una baja ahora sería lo peor que nos podría pasar.




Suenan las campanas.

- Ven, Mago, que ya tienes la comida aquí. No, no me mires con esa cara, que Brigitte está en el cole y tardará en llegar. Sí, eso, vete a su habitación, y lo llenas todo de pelos. Asqueroso gato... ¿Ya son las doce? No puede ser.


Suenan las campanas.

- Cris, estube hablando con la Judit de lo del sábado.
- ¿Y qué te dijo?
- Que vale, pero mejor lo hablamos esta tarde en teatro.
- ¿Qué hora es?
- Las once y media. ¿Y tantas campanadas?
- Yo que sé. Puf, esta clase es eterna.


Suenan las campanas.

- Perdona, voy con las prisas y no te he visto.
- Tranquilo, no pasa nada. Anouk, ¿me escuchas? Sí, es que me acabo de chocar con un chico. Bueno, lo que te iba contando...
- Un billete para Barcelona, por favor.


Suenan las campanas.

En la iglesia. Elliot, Henar, Michele, Marc, Miguel, ... Y Lisette.











Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido.

mercredi 20 octobre 2010

Nadando en un mar de lágrimas.

Llegó a casa con el frío metido en los huesos y las lágrimas en los ojos. Se quitó la chaqueta, y se fue directa para el lavabo. Y así, vestida, se metió en aquella bañera fría y vacía.

Abrió la puerta a todos aquellos recuerdos desgastados que llevaban tanto tiempo esperando salir. Y fueron pasando ante sus ojos como una película, uno detrás de otro.



Empezaron los más nuevos. Días calurosos en los que se ahogaba en aquella cocina mientras su abuela cocinaba a su lado. Distraída, olvidadiza. Y su abuelo sin camisa, que no soporta el aire acondicionado, en medio del pasillo con su tumbona de siempre. Y semana santa, y aquella casa llena de frío y de soledad que solo apaziguaban las visitas. Y los tres en el sofá, tapados con las enaguas de la mesilla.

- Niña, ¿ya tienes la maleta hecha?

- Sí, abuela.

- ¿Tienes ganas de irte?

- No, si por mi fuera ya sabes que me quedaría con vosotros, pero no puedo.

- Ea, ahora nos tiramos tres días mirando pa' tú habitación, esperando a que salgas.

- Si yo también os echo mucho de menos, abuelo.



Y otra tanda de recuerdos, de los que ya no están. Y la foto de aquella niña tan bonita en un marco redondo. Y aquél pelo rubio emmarcando unos ojos preciosos, y una sonrisa encantadora. Y bailes, y fiestas. Y llamadas de esperanza. Y el adiós.



Y ahora él. Él, con su sonrisa pegadiza. Él, con aquellos abrazos de oso. Él, con la bondad pintada en los ojos. Y la sorpresa. Y la ausencia.



Y más tarde, ellos. Los dos, de golpe. Una, llorando al ver pasar las procesiones. El otro, sin cariño, sin carícias. Ay, prenda mía. Y las navidades en su casa, convertida en infierno. Y el primer adiós, doloroso. Por ser el primero, por la rábia, por el dolor escondido tanto tiempo. Y el segundo, ausencia. Por el dolor de los demás, por el olor a muerte y a tristeza.



Y empieza a soñar. Como si se pudiese levantar de aquella bañera tal como entró. Y salir, y en el comedor estaba ella. La primera en irse. Y hablar con ella, consolarla para que no llore más. Lo más importante es que estás cono nosotros, abuela.



Pero no está. Ni ella, ni los demás. Y centra todas sus fuerzas en volver a cerrar aquella puerta, en meter todos aquellos recuerdos desgastados en una de aquellas pequeñas habitaciones de las que no puedan salir sin su consentimiento. Y abre los ojos, y se encuentra allí, en la bañera, nadando en un mar de lágrimas.

lundi 16 août 2010

TODO SALDRÁ BIEN.

¿Sabes? Mi amiga Tina odia que los chicos la llamen princesa. Dice que todas somos princesas. También va a hacer un año dijo una de sus frases célebres: “Si un hombre no me quiere en el momento, no me quiere nunca”. Bueno, es que mi amiga Tina es única.
A mi me hace mucha gracia eso de las princesas. De todas formas, nadie sabría definir como tiene que ser una princesa, aunque todo el mundo sabe criticarlas. A veces me pregunto si yo sería una buena princesa. Y luego me río yo sola, y me recuerdo a mi misma que ni siquiera de niña he soñado con casarme con un principe. Ni tampoco lo he buscado. No creo que queden, se habrán extinguido. Y me viene a la mente aquello de “¿Tú no usas de eso, no?”. Y vuelvo a sonreir. Vale, sí, yo me tiro todo el día sonriendo. A los demás les parece gracioso, y a mi amiga Judit le encanta. Siempre me ha demostrado que adora mi sonrisa. También me han preguntado a veces por qué me tiro todo el día sonriendo, pero entonces me dan ganas de preguntar, ¿y por qué no?. Aunque prefiero encogerme de hombros y hacerme la tonta, que es otra cosa que se me de bastante bien. Puede que los pesimistas, como mi amiga Anna Aguilera, me hicieran una lista de mil y una razones de por qué no sonreir. Y sé que tampoco tendrían que irse muy lejos de mi realidad. Pero también sé que yo podría hacerte ahora mismo otra lista igual o mejor de cosas por las que sonreir. Es mi manera de darle las gracias al mundo, y esperar que él también me sonría. Es como cuando digo que todo saldrá bien, y mi amiga Cris se ríe de mí porque dice que yo siempre consuelo a la gente con la misma excusa, aunque no sepa ni por qué lloran. Pero puede que no se necesite saber el por qué, si de todas formas yo sé que tarde o temprano, al final, TODO SALDRÁ BIEN.

jeudi 22 juillet 2010

Pequeñas Margaritas.

Le gustaba sentarse en la tapa fría del vater, doblaba las rodillas y me contaba historias mientras yo me duchaba. Recuerdo perfectamente cada uno de sus cuentos. Yo sabía que una parte de sus relatos eran mentira, pero jamás me dijo cuál. Cuando salía de la ducha y ponía la punta de mis pies en la esponjosa alfombra azul, me miraba. Me decía que le encantaba mi cuello descubierto, que allí no había sitio para un collar de perlas, que encajaba perfectamente un beso de sus labios. Lo que todavía no entiendo es por qué nunca me lo dió. Me recogía el pelo por la espalda mientras nos reflejábamos en el espejo del marco de madera. Podía pasarse horas peinándome, enrollándose mechones en sus dedos para dibujarme tirabuzones durante un momento. Sabía que envidiaba sus rizos. Y también a la punta de su nariz, por tener el privilegio de ver sus sonrisas desde la primera fila.

♦♦

Me gusta tomar café por las mañanas, menos cuando amanezco con Lisette. Ella le echaría demasiado azúcar y a mí me gustan amargos. Le encuentro un cierto gustillo agradable a las mañanas amargas. Pero con ella prefiero un vaso de lehce con nesquik, mucho nesquik. Y lo que más gracia me hace es ver su cara mientras me echo la décima cucharada rebosante de chcolante en polvo. Luego me lee la mente y el azúcar que tenía guardado en el bolsillo se lo echa a nuestras risas.

jeudi 15 juillet 2010

Felicidad.

Los últimos rayos de Sol se reflejan en las paredes blancas de un patio andaluz. Flores, sillas blancas, una piscina vacía desde hace demasiados años. Sentada, la mesa es demasiado pequeña para los cuatro. No nos importa.

Como flamenquines con patatas fritas y mayonesa. Bebo una lata de Cocacola de esas que mis abuelos compran cuando vamos nosotras y que indican que hay visita en la casa.

En la calle se oyen pasar coches y motos por esas carreteras de empedrado antiguo.

Me despido de mis abuelos con un beso rápido en la mejilla. Cuando llegué ellos salieron corriendo a recibirme dando gritos de alegría. me voy, pero volveré en unas horas. Espero que cuando llegue sigan igual de bien.

Ese olor. Huele a Jaén, a Villanueva de la Reina. Huele a campos de olivas, a alperchín. Huele a verano, a feria. Huele a ti.

lundi 21 juin 2010

ESC.

En cuatro días he podido idear miles de planes. Planes con diferentes objetivos. En unos, desaparecía tan sólo una tarde para reaparecer a la hora de la cena. Me acompañaban diversas personas, y acababa en el cámping-paraíso.

En otros, me dirigía un poco más al norte. Francia, Collioure o París, me esperaban con los brazos abiertos. Llenos de gente amable, peor desconfiada.

Otros tenían un objetivo más realista: Barcelona. Allí podría encontrar facilmente dónde dormir, dónde comer y dónde conseguir dinero. Todo ésto sin faltar a mis clases de francés tan esperadas.

Finalmente, los planes más extensos acababan en Andalucía, a tres metros sobre el cielo. No podía residir en ninguna de las casas que conozco, ya que sus integrantes también me conocen a mí y a mi familia. ¿Abuelos? Imposible. Les darían tres ataques. ¿Tíos? Demasiado sensatos. ¿Primos? Pocos con casa própia. ¡Primos! Aquellos que se tirarían noches en vela junto a mí, tan sólo acompañados por el susurro del río Guadalquivir, la luz de las farolas que iluminan el anfiteatro y una botella de cualquier líquido con muchos grados.

Pero, ¿quién? Mi primera opción, como casi siempre, Isa Mari. Demasiado conocida. Aunque me buscáse un sitio donde dormir, sería a la primera que interrogrían. Descartada. Mi segunda opción, Pedro. Su hermana tenía un piso alquilado en el centro de Jaén, pero solo lo tendría durante julio. Demasiado evidente. Descartado. María, demasiado cercana. Manolo, igual. Descartados. Pensé miles de nombres que no me acababan de convencer. Y llegué al tuyo, como siempre. Tú, que tu madre no me conoce. Tú, que tus hermanos estan independizados. Tú, y tu locura.

Llegaba allí, al portal de tu casa. Y no sé ni dónde vives. Pero da igual, los sueños son así, por lo menos los míos. Y ya me estabas esperando en la puerta, con tu sonrisa. Y tu mirada burlona, para variar. Puede que te hubiese llamado ya, o que alguien te hubiese advertido de mi vista. O también puede que llegaras en ese instante de cualquier otro sitios y el Destino hubiese hecho que estubieras en el lugar indicado, en el momento indicado. No hacía falta decir nada, simplemente me habrías la puerta de tu casa y me indicabas la puerta de la habitación de invitados, y del lavabo.

Te gustaba ver como deshacía la maleta. Me preguntabas por el peluche con forma de conejo, por la figura de la hada de color verde, por dos rosas que desconocías. Se te iluminaban los ojos al ver las que ya tenías vistas. Me servías en un plato algo de salmorejo que había hecho tu madre esa misma mañana. No, tú no serías un futuro cocinero. Nos mirábamos y sonreíamos tan sólo por saber que podríamos respirar un segundo más, un minuto más. Por que podríamos compartir aquellas tonterías. Como si el mundo ahí fuera no existiese.

Pero existe. Yo no voy a cumplir ni uno de mis muchos planes. No por ahora. Ni siquiera aquél que tánto planeé. El elemento fundamental me ha fallado, y mi plan se ha caído como un castillo de naipes. Débil, como la ilusión. Como la esperanza. Aquella que todavía conservaba en este verano. En tí. En nosotros.

¿Sábes? Algo no cuadraba. Había algo diferente en tu cara. No era la misma ilusión que yo conocí hace tiempo. No. ¿Sábes? He atado cabos. Tarde. Pero bueno, mejor tarde que nunca. Aquello que yo veía no era una simple amistad.

[No puedo seguir escribiendo si quiero que los personajes principales de esta historia continúen siendo anónimos. Bastante he puesto como para que se den por aludidos. Demasiado, contando con que todavía no ha pasado San Juan. Tan sólo puedo decir que donde hubo fuego, cenizas quedan. Y en el suelo de arena que hay a tres metros sobre el cielo, es inútil aspirar o barrer.]










Per al Jan, ja que porta dies esperant un "text llarg". Sé que seguramente no has entés res, ni pots arribar a entendre-ho sense una explicació de l'autora. També sé que li demanaràs a la Judit, i que ella no et podrà contestar a tots els teus dubtes.

Y para Judit. Puede que no entiendas algunos detalles. Puede que te parezca demasiado arriesgado. O demasiado claro. Pero te recuerdo que no tengo nada que perder. [Y puede que mañana os cuente algunas tonterías. Y seguramente no le vas a contar nada a Jan. Puede preguntármelo a mí.] Mientras se cargaba este texto, han empezado a sonar las 12 campanadas de medianoche. Perdón por llegar tarde a nuestra cita de siempre.

dimanche 20 juin 2010

Judías.

Judit:
Lo que nos pasa a ti y a mi con las tonterías, es algo parecido a lo que les pasa a la demás humanidad con las mentiras: se díce una, y lugo otra, y otra más para tapar esas dos... y al final se hace todo una bola.
Y la hemos liado: una gran bola de tonterías que contamina nuestro mar a base de bien. Es así como una droga... ¿me explico?

Voy a hecharte de menos esta tarde, pero mañana tendré una buea dosis nocturna de tí. ¡Arrrrrggg!

Lidiaa:
Acepto tu teoría de la bola de tonterías. Ahora sólo nos falta hacer aquella lista, guardarla en algún lugar de el qual no pueda salir si nosotras no queremos, y el día de San Juan la quemaremos al lado de nuestro mar en el cámping-paraíso. Lejos, muy lejos de donde plantemos las semillas. Te quiero.

Judit:
Sembraremos las judías mágicas. Quemaremos nuestra lista de prohibidos para que se haga realidad. Veremos los fuegos artificiales sobre el mar y en el cielo juntas. Encenderemos un petardo por cada una de nuestras penas, diciéndolas en voz alta y dejando que el pum que acaba con la vida del petardo, acabe también con la vida de nuestras penas. Subiremos a mi mágica torre y te enseñaré dónde está escrito JUDIT Y BEÑAT 4EVER, escrito por él. Veremos amanecer desde la playa, viendo cómo sale el sol desde nuestro mar. E iremos a visitar cada día nuestras judías, y las estiraremos un poquito para que crezcan más rápido: las regaremos con JB y las abonaremos con mucho chocolate para que cuando crezcan, nuestro viaje sea más dulce.
¿Sabes? Seremos muy felices. Pero creo que también habrá el típico momento melancólico, y lloraremos. Aunque eso no me preocupa porque llorar contigo no duele tanto. Te quiero mucho.

dimanche 13 juin 2010

To' tiraás en She.

¿Sabes? Era la primera vez que estábamos tan cerca del mar las dos juntas. He mirado aquél azul infinito, y me ha ivadido una sensación de tranquilidad. Al ver tu mensaje, he pensado que no había caído en ese detalle. Vaya tontería. Ojalá siempre quede entre mis recuerdos esta tarde-noche. Así, cuando me sea necesario volveré al 12 de junio en qué pasando al lado del mar sentí algo que muy pocas veces he sentido con otras personas, con otras amigas. Creo que me estoy enrollando demasiado. Simplemente os quiero.

samedi 12 juin 2010

Sin cita previa.

¿Sabes? Todavía no lo hemos celebrado. Ni nuestros aprovados en historia y filosofía, respectivamente. ¿Cuándo y dónde?

¿Cuándo? Después de San Juan, a principios de Julio.
¿Dónde? En el mar, está claro. Tú y yo solas en el mar durante todo un día, ¿te imaginas? Además de incógnito. Las dos juntas tumbadas en la arena diciendo frases bonitas, haciendo fotos de las nuestras, cantando las canciones que se oyen desde nuestro mar, hablando sobre París, recordando momentos, diciendo tonterías y un largo etc.

¿Sabes? Jamás imaginé una amiga como tú.

mardi 8 juin 2010

Alicia en el País de las Maravillas.

- ¡Pero qué ocurrencia! Los mejores libros que hay en este mundo, no tienen dibujos.
- En este mundo, puede ser, pero en mi mundo los libros tendrían puros dibujos.
- Tu mundo, ¡mh! ¡Qué tontería! Sigamos.
- ¿Tontería? ¡Eso! Tonterías, Diana. Si yo hiciera mi mundo, todo sería un disparate. Porque todo sería lo que no es. Y entonces al revés, lo que es no sería. Y lo que no podría ser, sí sería. ¿Entiendes?
- Miau.... Ver más
- En mi mundo tú no dirías “miau”, dirías: sí niña Alicia.
- Miau.
- Nada de “miau”. Tú serias una personita como todas las gentes. Mira, en mi mundo los gatitos lucirán muy lindos vestiditos, usarán sombrero y zapatitos. En mi país de ilusión. Y las flores jugarán conmigo en las cantinas, cantaran y charlaran cualniña en el mundo de mi propia creación. Sin temores vivirán los pájaros cantores y serán más lindos sus colores. En mi país de ilusión el riachuelo me podría contar del mundo aquél que siempre he de buscar. Quien pudiera algún día vivir las maravillas que soñé feliz.



Y las dulces margaritas solo piensan en dormir.

mercredi 2 juin 2010

Pequeñas tonterías.

29 de Marzo del 2009.

- ¿Ves cómo la luz del sol se hunde en el mar, allí, en el infinito?
- Sí. Es precioso, ¿verdad?
- ¿Precioso? ¿Ésto te parece precioso? Tú no sabes lo que es realmente precioso.
- Sí que lo sé. Tú eres más bonita que un atardecer.
Hoy, un beso díce algo más.


18/09/09.

Se me juntan demasiadas cosas.
Mañana ya no estarán tan juntas, ya lo verás.
Ojalá.


Cuanto antes anochezca, más cerca estaré de descontar un día más para volver a abrazarte.

(SUMMERLOVE)



4/10/09

te tengo qe cntaar.. pff
slo dime si o no?
sii!
sii qe ilusioon puff

07/10/09 nosotras & nuestos coj-llareh


06/11/09. Lidiaa.

Sabes qué¿? Hoy no me imaginaría una vida sin tí. Sin nadie que me haga reír, que me levante cuando me ve en el suelo, que me pida que la acompañe al futbol y nos tiremos hasta las tantas hablando de las novedades, o de lo de siempre, alguien con quién poder tirarme toda la vida y saber que no habrá ni un solo minuto triste o aburrido. Porque las sépias y los calamares son lo mejor de todo el marMediterráneo:)


TE QUIEROU.

Calamar Mbl.

En cuanto lleguéis a llinars quiero recibir un sms diciendo donde vais a cenar. Ir pidiendo mientras yo llego, pero guardarme una silla en un sitio privilegiado.

Recibido: 12/12/2009 a las 19:52:37

J mengu m

En el antic cinema. El sitio te lo teniams reservado igualmente xk tniams la esperanza d verte. Estas 2 leopardas te kieren.

Recibido: 12/12/2009 a las 20:26:52

5 de febrero del 2010.

Gracias por hacer que hoy, no me ahogase en ese mar de tonterías. Tu carta ha sido como un salvavidas, lo ha sido siempre. Lo HAS sido siempre.

10/02/2010 20:25

Lidiaa: qué estáis haciendo para cenar¿?

mi padre: Sépia con Calamar.


15 MARZO.
L. Acabo de ver el estad. Gotas de tonterías. Me encanta. Te quiero.
J. :$ Gotita a gotita.♥

15 ABRIL.
L.Tenemos que celebrar que aprobamos Filosofia y Historia. Cuando acabemos el curso, nos escapamos las dos a algun lado. Da igual dónde.
A partir de ahora, se llama Huerto dulce, y vamos a pasar noches enteras to' tiraás al lado del Sauce boxeador ese. Te quiero.

J. Me parece una idea brillante. Tú y yo tenemos que cometer una locura. Ya lo hablaremos.♥ te quiero.

5 MAYO.
L. contaremos las estrellas, perderemos la cabeza, prohibido mirar el reloj, tu te quitas la ropa, yo acabo majareta... Es de una amiga, y me ha encantado.
J. Y a mi tambien me encanta. "Majareta"... creo que esa es la palabra que define nuestra locura-mental-extrema

08/05/2010. Montserrat.

- ¿Sabías que las margaritas se cierran por la noche?
- No, me acabo de enterar.
- Pues yo también.

09/05/2010. Autobús desde Montserrat a Llinars.

Judit: Ahora que puedo dormir, no tengo sueño.

Lidiaa: Pues mira al infinito y sueña despierta.

[Que mirar al infinito no era lo que me hacía soñar. Eras tú, a mi lado.]


10/06/10.

La vida es como navegar por el mar: hay momentos de calma y de tempestad.

Tus manos construyen veleros y sacan a pasear mis sueños que sobre un mar de acuarela saldran a navegar.


Primera.

Si soy sincera, éste blog será más de http://3aq7decorazones.blogspot.com/ que mío. Yo tan sólo me limitaré a agrupar en una sola página lo que dos personas sienten, piensan y escriben a lo largo de una amistad. Judit, no es la primera vez que lo pienso. Es la primera vez que me atrevo. Puede que en menos de un mes nos encontremos todas nuestras tonterías repartidas por fotologs, facebooks y blogs varios. Pero eso querrá decir que esas tonterías también pueden tener importáncia para más de dos simples amigas.



mardi 1 juin 2010

La cruel tormenta.

Esa noche llovía demasiado. Apagó el ordenador, se despidió de sus padres con un par de besos de buenas noches. Ellos se extrañaron. Tan sólo eran las diez, la luna no hacía ni media hora que había empezado a brillar bajo las nubes negras. El cielo descargaba fúria. Ella, entre las mantas de su cama, lloraba. Cada rayo era un recuerdo doloroso, que estallaba en su pecho. Poco después, las lágrimas se deslizaban por sus mejillas, al ritmo de los truenos.
Escuchaba cada gota chocar con fuerza contra la ventana. Entraba la luz de la calle, no había bajado la persiana. La cortina se movía a causa del aire que entraba por la rejilla de la ventana abierta.
Sabía que vendría.
Tenía un presentimiento, o quizás eran las ganas.
Las horas pasaban y a ella casi no le quedaban lágrimas. Por suerte, aquella noche sus padres no entraron en la habitación para aseugarse de que todo estaba en orden. De lo contrario hubiesen cerrado la ventana, y ella habría tenido que dar motivos.
Escuchó la respiración profunda de la habitación de delante. Se levantó, descalza. Asomó la cabeza por la ventana, mojándose el pelo y dejando que las gotas le resbalaran desde la frente hasta la barbilla. Dejó la ventana como estaba, agarró la manta de la cama y separó la silla de la mesa del escritorio. Abrió el armario y entre la ropa de invierno sacó una botella de JB. Se envolvió entre la manta y se sentó en la silla, mirando hacia la ventana.
Dio el primer trago.
El cuello empezó a quemarle. El aire empujaba las gotas de agua hacia la habitación. Pronto pudeo distinguir un pequeño charco al pie de la ventana.
Dio el segundo trago.
Los recuerdos se exageraban.
Dio el tercer trago.
Un relámpago cruzó toda la habitación. Sus dilatadas pupilas obligaron a que cerrara los ojos con fuerza. Al abrirlos de nuevo, la ventana se balanceaba ligeramente.
Dio el cuarto trago.
Dejó de tener frío. Apartó un poco la manta y se quedó mirando la casa del vecino. ¿Qué hora devia ser? No lo sabía, pero los vecinos estaban haciendo el amor en las paredes de la habitación. Eso le hizo recordar más cosas...
Dio el quinto trago.
La botella casi estaba vacía. La luz de la casa de enfrente se había apagado, evitando distinguir el infinito con la pared, pues era todo del mismo negro. Aun así, algo se movía detrás de la cortina. Ella lo notaba. La luz de la tormenta dibujó el contorno de la silueta. Ella dejó de creer en lo que veía. Sabía que estaba borracha y que era una ilusión.
Dió el sexto trago. El séptimo. El octavo...
- ¡Basta! - dijo por fin la silueta. Estaba frente a ella, mirándola con los ojos bien abiertos. - ¿Se puede saber qué haces?
Intentó serenarse. Se la quedó mirando. Era una silueta conocida.
- Bebo para olvidar.
- ¿Olvidar el qué?
- Todo.
- Eres estúpida. Olvidarás esta noche, mañana seguirás recordando todo lo que te duele. - dijo suavemente la silueta, dándose cuenta de que sus padres podrían estar escuchando. - ¿Qué bebes?
- JB. Puesta a torturarme...
Quedaban tres tragos. La silueta se quedó mirando el culo de la botella y se lo terminó.
- Puestos a que mañana no recordaremos esto, dame la mano y saltemos por la ventana. Sé que está lloviendo, pero son más de las doce y si no lo hacemos hoy, tampoco lo haremos mañana.

Lidia y Judit saltaron. De repenta había dejado de llover. Estaba todo empapado, pero las estrellas esperaban un poco de viento para dejarse ver entre las nubes.


Para ti, porque siempre tienes algo que contestarme y te unes a mis locuras.






Para ti, porque tú eres la primera en la que pienso después de planear una locura.



Lidiaa.

jeudi 27 mai 2010

Esa sensación.

29/11/2009.
Me he despertado y he pensado en el largo día que me esperaba. Mientras desayunaba he hecho un repaso del día anterior, siempre lo hago. He sonreído al recordar algunos momentos, y me he preguntado como les habrá ido a alguns amigs. He sentido aquella sensación. He recogido el desayuno, he ordenado mi habitación/leonera y me he conectado. He visto una publicación en mi muro, he hablado con una gran amiga. He sentido aquella sensación. Me he despedido, he llamado a otra gran amiga. Le he dicho que nos veríamos más tarde, le ha hecho una ilusión impresionante. He sentido aquella sensación. Me he duchado, arreglado y me he ido. All llegar a aquél sitio, he sentido aquella sensación. He vuelto a casa, he comido y ahora estoy escribiendo esto, sintiendo aquella sensación otra vez, cuando tendría que estar haciendo un trabajo y un dossier de historia.


- ¿Cuál es esa sensación?
- La de AMISTAD.

http://www.fotolog.com/ifeelgoodtonight/27268143



Suena el despertador. Otra vez es miércoles. O martes. O jueves. No lo sé, mi consciente todavía duerme. Diez minutos más, y al final se me hace tarde. Pongo los pies sobre el frío suelo y camino hacia el lavabo. Tengo el pelo despeinado, los ojos achinados y los labios inflados. Casi no me reconozco ante el espejo. De repente me miro de arriba a bajo. Llevo puesto unos pantalones cortos a rallas. Esa sensación. Me meto en la ducha. Abro el champú. Esa sensación. Me escurro el pelo con las manos y me envuelvo entre una toalla azul. Esa sensación. Abro el armario y veo una camiseta de tirantes negra, con dibujos verdes y lilas. Esa sensación. Pero no me la pongo, busco algo más normal, algo para ir al instituto. Me visto con lo primero que pillo. Me dirijo a la cocina a desayunar. Abro la nevera. Hay yogurt de kiwi. Esa sensación. Prefiero uno de plátano. Al acabar meto la cucharilla en el lavavajillas y el envase en la bolsa de los plásticos. Miro la hora: las ocho menos cuarto. Agarro el bocadillo con fuerza y derrapo por el pasillo hasta llegar a mi habitación. Me preparo la mochila. Meto la mano en mi joyero y cojo un anillo. No tiene color, pero tiene todos los colores. Esa sensación. Me he equivocado. Vuelvo a meter la mano y saco uno de coco, negro. Me pongo unas sandálias negras. Esa sensación. Me cuelgo la mochila de la espalda y salgo con prisas. Hay un Calamar esperándome en la puerta. Esa sensación. Subo con ella hasta que suena una de las melodías que compuso Beethoven para Elise. Me meto en mi pasillo y entro en clase. Monotonía. Gritos. Risas. Quejas. Sorpresas. Comentarios. Esa sensación. Hace calor. Esa sensación. Me quedo empanada. Esa sensación. Vuelve a sonar el timbre. Más clases. La hora del patio. Hago una visita al pasillo de tercero, para sonreír un rato. Esa sensación. Dejo que pase media hora para volver a la rutina. Estudiar y más estudiar. El sol entra por la ventana. Por fin la una y media. Bajo rápido. El sol me alumbra la cara. Esa sensación. Saludo a mi hermana y a mi madre. Llega mi padre. Me conecto al Facebook. Esa sensación. Hago la cama, recojo la habitación. Vuelvo al instituto. Me paso la hora de Castellano empanada y escribiendo. Esa sensación. Suena el timbre. Julieta me espera y vamos juntas a Tecnología. Deja la agenda abierta sobre la mesa. El día 22 está cerca. Esa sensación. Llego a casa. Estoy cansada.



Pero como siempre, una voz escrita, me anima en cualquier situación. La que elimina esa sensación de mis noches.
Mis noches no son para ti.




Olvídalo.

mardi 25 mai 2010

JB♥




- Muérete, gracias.

- ¿Como puedes desearle a una persona la muerte? Qué cruel.

- No se la deseo, se lo ordeno. Yo soy la que manda, ¿recuerdas?

- No me había olvidado, pero es cruel. Aunque en esta vida hay que serlo. Echémosle veneno al te. Él tambén está loco, seguro que se sienta con nosotras en la mesa y canta su último feliz no cumpleaños. O sino podemos ordenar: ¡que le corten la cabeza! O echárselo a nuestro querido Galimatazo, para que juegue un ratito con él, su último juego. ¿Y si lo echamos a patadas de nuestro País de las Maravillas? Pocos sobreviven en el mundo real, será una muerte lenta y dolorosa, ya lo verás.

(Se oye una risa malvada que te pone los pelos de punta.)

jeudi 20 mai 2010

Whisky Canadiense.

- Camarera, ¡otro whiskey!
Estaba completamente enamorado de ella. Su forma de correr de un lado a otro de la barra, lo volvía loco. Su inquietud mientras llenaba una cerveza dejándola al punto exacto de espuma, lo perdía. Su mirada perdida mientras secaba los vasos de tubo, lo desconcertaba. Sus piernas, dignas de una princesa. Pelo negro como el carbón. Labios rojizos.
- Aquí tiene.
- ¿Es canadiense?
- No.
Se mojó un poco los labios.
- Sí, lo es. – rectificó él. – He pedido un Whiskey normal, un americano.
- Eh… sí, perdone. Me habré confundido.
Por primera vez la notó nerviosa, no estresada. Escondía algo. Esa mirada de inseguridad no la había visto otras noches.
Era un bar de copas pequeño, con música de ambiente y cuatro borrachos intentando ahogar sus penas. Él nunca había sido así, incluso sabía que aquel sitio no era para él. Pero ella…
- Ya está. Esto sí que es Whiskey americano. Perdóneme por el error, es tarde y ya no sé ni lo que sirvo. - Apoyó el codo en la barra y suspiró. – Tampoco hay demasiada gente porque es lunes. Tenía que haber visto cómo estaba esto ayer. Cerramos tardísimo y esta mañana…
Se dio cuenta de que se había sentado en un taburete que había en el interior de la barra y que estaba contándole su vida a un desconocido. Ni siquiera acabó la frase. Se levantó.
- ¡Hermosura! ¡Sírvenos dos cervezas bien frías a mi amigo y a mí!
El hombre de la camisa blanca que se sentaba en la esquina de la barra, la miraba. La miraba como siempre, enamorado. Pero su corazón se había acelerado, jamás había mantenido una conversación con ella. Ahora sonreía, esperando a que volviera a sentarse en el taburete después de servir las cervezas.
Pero no lo hizo. Es cierto que no tenía muchos clientes, pero no paraba quieta. Limpiaba vasos, los secaba, los guardaba, colocaba bien las botellas, limpiaba los estantes. Parecía que hacía lo posible para no volver a sentarse en aquel taburete.
El chico acabó desanimándose. Dejó el dinero sobre la barra, no se molestó en llamarla, no quería molestar. Se sintió observado al cruzar la puerta, pues ella lo estaba mirando.
Y pasaron días, semanas. Alguna que otra noche, volvía a dejarse caer por aquel bar. Y pedía lo de siempre, un Whiskey americano. Ella le servía uno canadiense, pero él ya no se molestaba en quejarse. No había vuelto a ver su mirada. No le había vuelto a dirigir ninguna desde aquél lunes.
Pero una noche se armó de valor. Aquél día hablaría con ella. No aguantaba más. Necesitaba conocerla. Llevaba muchas noches sin soñar por la falta de su mirar.
- Perdona, ¿me sirves un Whiskey?
Sin mirarle a los ojos pero haciendo un gesto conforme lo había oído se acercó a la estantería y cogió la botella de Whisky canadiense. Él se hizo el despistado, y cuando se lo sirvió, le preguntó:
- ¿Es canadiense?
- No.
Se mojó un poco los labios.
- Sí, lo es. – rectificó él. – ¿Por qué siempre me miente?
- Lo siento. Me habré vuelto a equivocar.
La chica se disponía a llevarse el vaso cuando él la agarró de la mano. De un golpe seco se miraron a los ojos.
- Estoy un poco mareada.
- Quizá es el ambiente. Hay muchísimo humo.
- No, no es eso. Es que mirando tus ojos me he olvidado de respirar.
No podía creerse lo que estaba oyendo. La mujer de sus sueños también se había fijado en él. Se puso rojo y queriendo romper el momento de tensión soltó:
- ¿Qué te pasó aquél lunes?
- Que me puse nerviosa. – apartó la mirada, avergonzada.
- Y ¿por qué siempre me sirves Whisky canadiense y después me lo niegas?
- Por que es más suave. Estoy harta de mantener conversaciones con borrachos. Así son todas mis noches: “¡Guapa! ¡Una cerveza bien fresquita, no me la calientes por el camino! ¡Lo que te haría yo…! ¡Qué guapa eres, coño!”. Odio que me traten así, es tan vulgar… Y no sé, pensé que tú… Por eso siempre te servía otro whisky, para que me hablaras, soy muy vergonzosa. Además, mi jefe no me deja mantener conversaciones con los clientes. Dice que debo ser discreta. Lo siento.
- ¡Pues menudo gilipollas!
- Sí. Pero es lo que hay. Y cada día, al llegar la noche, tenía la esperanza de verte. Cuando no venías, la noche pasaba lenta. Y cuándo venías, más lenta todavía: quería hablarte pero no sabía cómo.
- Yo venía por ti.
- ¿Cómo has tenido tanta paciencia?
- Porque llevo desde el primer día, fijándome en una cosa que tienes aquí en la comisura del labio.
Ella, inocente, se tapó la boca.
- ¿Qué tengo?
Él le apartó la mano y le rozó el labio inferior con la yema del pulgar.
- ¿Ya? – preguntó ella.
- No, espera.
Se acercó a ella y la besó.


Dedicado a mi Lidia, porque llevo todo el santo día pensando en ella.
Me encanta el texto. Me encanta el Whisky. Me encantas tú:)




Vete y no vuelvas. Estás molestando, como desde que se fue el verano.

Antes los olvidamos, antes vuelven a molestar. ¿Sabes? Creo que lo mejor será aprender a vivir con ello, en lugar de intentar olvidarlo. O puede que no.

lundi 3 mai 2010

Arreglos temporales.

Adiós Mayo.
Adiós primera mitad de Noviembre y últimos 15 días de Octubre.
Adiós a las dichas: Pel maig cada dia un raig.
Estáis eliminados. Para siempre.
No queremos lluvia, queremos sol.
Que nuestro mar ya está lleno, no necesita más agua.
Necesita sol y verano, joder.

jeudi 22 avril 2010

Tan sólo es otra tontería más. (22/04/10)

Hoy es 22 de mayo. Cualquier otro pensaría, ¿y qué? Tan sólo es un día más de este asqueroso mes. Pero para ti y para mi, hoy es especial. Hoy hace 6 meses que nos casamos en Sant Fost de Capcentelles, yo llevaba una bata rosa y tú ibas de niña pija. Si te soy sincera, el día de hoy no es importante para mi por lo que pasó hace 6 meses, sino por el habernos conocido hace años. Por el compartir tantos momentos. Por los que nos quedan por compartir.

Durante estos 6 meses me has regalado miles de cosas. Canciones, sonrisas, momentos, comentarios, ilusiones. Y también me has hecho regalos materiales, como una concha de mar, una rosa por Sant Jordi, cartas,… Ya ha llegado la hora de que te regale yo algo, ¿no? Pues aquí lo tienes. Aunque te advierto que no es un regalo para siempre, es un préstamo. Si, es un collar. Y te preguntarás, ¿por qué? Pues te contaré la historia.

Este collar me lo regaló mi tía Tronca de Barcelona hace tiempo. Si te soy sincera, me encanta, pero no me lo he puesto nunca. No he encontrado el momento. Pero ahora le he encontrado uso. Mi tía ha luchado siempre por lo que ha querido, hiendo en contra de todo y de todos cuando ha hecho falta. No se ha rendido, aunque su familia le intentara cambiar esas ideas revolucionarias que tenía en la cabeza, aunque se fuera ella sola a Londres con lo puesto para aprender “el idioma del futuro”. Incluso ahora sigue luchando día a día por lo que quiere.

Sé que a ti esto te da un poco igual, pero espero que entiendas que yo te dejo este collar para que siempre que lo lleves puesto o lo mires recuerdes que un 22 de mayo la Lidia te lo regaló, diciéndote una frase que le dijo alguien muy especial. NUNCA TE DES POR VENCIDA.

mercredi 3 mars 2010

(JB).

Hoy ha aparecido otra vez. Él, de nuevo molestando. Lo había echado de mis sueños, había conseguido restringir su paso por mi mente, incluso su nombre había dejado de tener algo especial para mi... Tan solo lo recordaba cuando aquél sabor volvía a mis labios. Y hoy ha vuelto. Con su gilipollez, con su chulería, con su inmadurez característica. En el peor momento. Y vuelve para quedarse. Lo sé.



Ha pasado tanto tiempo desde el último verano que ya casi no recuerdo que te había olvidado.

mercredi 17 février 2010

Ya verás, será una bonita fantasía.

Calamar, mañana abrimos la puerta que hay en el instituto, desapareciendo detrás de ella. Lo dejaré con la respuesta en la boca y te enseñaré todo lo que se ve desde la torre del camping-paraíso. Tambien quiero que me enseñes a volar por las lianas. Ya verás, será una bonita fantasía.